Hoy he visto una japonesa llorando a moco tendido mientras confesaba errores, aunque los atribuía a la falta de conocimiento y no la mala fe.
Salvo cuando por dolor cuando (pesco alguna bizarrada en la web) o de enojo (en algún manga) no suelo ver nipones demostrando sus sentimientos tan abiertamente. Es que la cosa no es así nomás.

La Universidad de Waseda reconoce la manipulación en el hallazgo sobre células madres, en dicha investigación Haruko Obakata (que es la científica en cuestión) aseguraba que existía un método sencillo para reprogramar células madres pudiendo transformarse en cualquier tejido.
El problema fue ocasionado por dos imágenes que fueron manipuladas para ser publicadas en la revista Nature. Tras su publicación muchos investigadores comenzaron a denunciar el uso de imágenes duplicadas para documentar los artículos y la incapacidad para replicar los resultados del estudio. Pero claro la cosa esta lejos de terminar ahí.
Ahora la Universidad se comprometió a revisar 280 tesis doctorales para determinar si hubo mala praxis. Además comité del centro de investigación criticó la metodología y decidió no emitir juicio acerca de que si dichas células existen o no realmente.
Realmente increíble, sobre todo teniendo en cuenta que los co-autores no han sido cuestionados salvo en lo que respecta a controlar lo que hacía la compañerita.
Realmente jugar con algo así es muy jodido, pero encima siendo japonesa esa pobre muchacha no va a sobrevivir en buenas condiciones.
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