Hace unos días leyendo el diario El País, de España, me encontré con una noticia que atrapo totalmente. El título que hacía referencia a un niño afgano y sus juguetes para acabar con las minas antipersona. El autor de dicho juguete es Massoud Hassani y su invención tiene origen autobiográfico. Es que las guerras en el mundo no acaban nunca y evidentemente hay zonas que viven, hace ya muchos años, en casi permanente crisis.
El Mine Kafon es un objeto de bambú y plástico, que puede ser ensamblada fácilmente y utilizada por la población. En el centro lleva un gps para poder recolectar la información necesaria para crear caminos seguros, este núcleo está seguro dado el largo de las “patas” que lo rodean.


 
Massoud sabe que las tecnologías actuales se han logrado desactivar una gran cantidad de artefactos, pero en sus recuerdos resuenan las bombas que explotaban cuando algún amigo se adentraba de más en las zonas minadas. Todos estos datos no son menores cuando las cifras hablan de 1.050 afganos muertos o amputados por dichas bombas, solo en 2013 ó que en ese mismo año, solo en la zona de Afganistán, se desactivaron 19.000 artefactos ó que en 25 años se recuperaron 2.067 kilometros cuadros, faltando limpiar todavía una cantidad increíble (todos datos de Nacionas Unidas).
Hassani, vivió hasta la muerte de su padre (en un atentado), una infancia en un lugar los desastres de las bombas antipersonales eran cuestiones cotidianas que no causaban extrañeza a nadie. En ese momento tan crítico su madre resolvió huir del país adonde el creador decidió volver a mirar cuando tuvo que realizar su proyecto final para la carrera de diseño industrial.
 
 
 
Si quieres seguir el proyecto o ayudar: Minekafon.org
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