El equipo que idea la Impresora Braille para la Inclusión Social (IBIS) tiene en común una cátedra de diseño industrial en la UBA, pero  no es lo único que comparten, también buscan resolver una problemática social. Es que consideran que desde el espacio académico es importante estar conectado con la realidad mundial y, sobre todo, poder devolver a la sociedad que sostiene nuestra universidad una respuesta profesional a las problemáticas actuales.

En la medida que fueron investigando el panorama fueron perfilando la alta demanda en impresiones en Braille frente a lo inaccesibilidad de las mismas (fuera del espacio industrial).

La situación actual es que se puede acceder a impresiones en Braille mediante bibliotecas o centros educativos.  Pero esta IBIS está diseñada para ser doméstica, de uso personal, debido a su bajo costo y su facilidad para disponer de las piezas. Por supuesto tuvieron en cuenta la dificultad cotidiana que tiene la comunidad con problemas de visión en el uso de aparatos tecnológicos, por lo cual buscaron simplificar la interface realizándola por reconocimiento táctil.

Lo que buscaron desarrollar fue una impresora Braille Open source, para esto el maquina punzona sobre el papel para generar el relieve necesario para leer mediante el tacto y que fuera factible de realizarla en un hogar. Para esto buscaron piezas estándar que estuvieran disponible a lo largo del mundo o que pudieran ser fácilmente construidas, ya sea por corte laser o con impresora 3D. Lo importante es que lograron que esto sea factible. Además tuvieron en cuenta el tema de la plaqueta electrónica resuelta con Ardunio, también fácilmente ubicable en casi todo el mundo. Obviamente toda la parte de programación es open source.Un beneficio adicional al estar la información liberada es que cualquier persona con conocimientos básicos puede reparar sus futuras fallas y no hace falta un soporte técnico especializado. Como mencionaba, antes al usarse piezas estándar no solo ayuda a la construcción, sino que facilita conseguir los repuestos en caso de roturas. Este no es un dato menor  teniendo en cuenta que un gran porcentaje de impresoras Brailles en el país están en desuso debido a los costos de mantenimiento y falta de soporte técnico.

Actualmente el proyecto está en vías de perfeccionamiento. El trabajo práctico, donde nació, demostró la viabilidad el proyecto y estiman que a finales del 2017 estará en el mercado. Con respecto a la inversión estipulan que el costo será similar a una impresora en 3D open source.

El deseo para este proyecto, de los propios desarrolladores, es que se cree una plataforma en donde IBIS pueda crecer con la ayuda de todos los involucrados, ya sea para vender o para uso personal. Es decir sueñan con que el proyecto crezca hasta que vuele de sus manos a horizontes por ellos nunca imaginados.

Si querés seguir este proyecto podés desde su fanpage.

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